lunes, 7 de marzo de 2016

La chica de rojo y el jinete

"sucedió en 1997,en el tramo carretero Cintalapa-Jiquipilas.y trata de una hermosa mujer vestida de rojo..."


En las extensas rectas carreteras entre Cintalalapa y Jiquipilas,venía mi amigo Alejandro Gutú en un carro,con un amigo suyo.En el asiento trasero venían sus dos hijos, jóvenes ya casi adultos.Venían de regreso pasar el día en Puerto Arista,y eran las 12 de la noche;se les hizo tarde porque su amigo que era doctor pasó a Tonalá a dar unas consultas.
Tomaron rumbo a Tuxtla y pasaron por Cintalalapa,sin detenerse;siguieron en el auto y antes de llegar al desvío de Jiquipilas el médico vió a una hermosa mujer vestida de rojo que caminaba por la carretera.
El doctor hizo una seña a Alejandro y éste le indicó que se fuera despacio, para ver si la chica quería un aventón o necesitaba su ayuda.Al disminuir la velocidad, los muchachos que venían dormidos en el asiento trasero despertaron y preguntaron que pasaba.
Todos vieron a la muchacha,que era una joven morena muy bonita.
Con una minifalda roja muy corta y una blusa también roja.La muchacha se veía bien peinada y caminaba por la orilla de la carretera.


El auto disminuyó casi completamente y la muchacha se alejó caminando bastante rápido. Lo curiosos es que tenía tacones altos y a pesar de eso caminaba casi corriendo sobre la carretera.
El doctor aceleró para alcanzar a la muchacha, pero cada vez que se acercaba a ella,aumentaba su velocidad y se alejaba taconeando en la carretera.
Todos los ocupantes del carro estaban sorprendidos e intrigados;Alejandro le dijo al doctor que acelerara bastante para alcanzarla. Le metió a fondo el acelerador y al fin lograron llegar al lado de la mujer.

Cuando el carro se detuvo,miraron asombrados que ya no estaba la joven.Sin más comentarios, cerraron las puertas y ventanas y salieron huyendo del sitio.
Días después, Alejandro,quien trabajaba en una dependencia del gobierno, comentó a sus compañeros de trabajo el episodio. Como era de esperarse, estos se rieron y burlaron.Minutos después y ya a solas, se acercó un compañero de trabajo y ya a solas le dijo en voz baja que él si le creía, pues le había pasado algo similar.
Este amigo contó que en el mismo tramo venía con su familia y con un compadre,en dos carros;su compadre iba adelante y despacio, porque el auto no andaba muy bien de frenos.De pronto, el compadre le hizo señas para que viera en la carretera, y todos los ocupantes vieron a un jinete sobre un caballo. 


Este jinete corría en la misma dirección que ellos.Aunque era de noche,se podía ver fácilmente al hombre montado a caballo que corría junto a ellos.Ambos vehículos aumentaron su velocidad y el caballo también; el velocímetro alcanzó los 120 km/h y el caballo seguía junto a ellos.
Para poder alejarse, aumentaron mucho más la velocidad y al fin dejaron atrás al caballo y al jinete.Todos se asombraron por que no era posible que un caballo pudiera correr a esa velocidad. Lo más interesante era que se escuchaba su respiración agitada y se oían los cascos de las patas en el suelo.
Alejandro investigó un poco más sobre estos incidentes, y la gente del lugar le informó que por el año de 1980 se halló el cadáver de una muchacha bonita,junto a la carretera. Nunca se supo quien la había matado,y llegó al lugar del asesinato su novio con un caballo.Desde ese día, el jinete se dedicó a vagar por la noche con el caballo,buscando a quienes habían matado a su novia.
Han sido muchos automovilistas los que han visto a estas personas,y todavía hoy se pueden ver en la carretera de noche,a la mujer de rojo vagando,así como a su novio,el jinete sobre el caballo,quien todavía sigue buscando a los que mataron a su novia.

FUENTE:
 "LA CEIBA ENCANTADA Y OTRAS LEYENDAS CHIAPANECAS"
autor:GUMASAT
(basadas en leyendas del dominio público) editorial viento al hombro
tuxtla gutierrez,chiapas.  2005
Publicar un comentario