miércoles, 27 de noviembre de 2013

El "Experimento Tuskegee”

Considerado como uno de los experimento más crueles de la historia, especialmente por su duración, el caso del estudio Tuskegee sobre sífilis no tratada en varones negros (mejor conocido como el Experimento Tuskegee) es un cliché en todo curso de ética médica estadounidense. Se trata de un estudio que se desarrolló en Tuskegee, Alabama, en el año 1932, que estuvo a cargo de un grupo de científicos del Servicio de Salud Pública de los EEUU, en el cual se investigaron cuáles eran los efectos de la sífilis en personas no tratadas. Casi 400 hombres de tez negra, analfabetos aparceros de origen afrodescendiente contagiados de sífilis, fueron partícipes de este cruel y controversial experimento de forma involuntaria y sin consentimiento alguno. Los médicos le diagnosticaron una falsa enfermedad que llamaban “mala sangre” y jamás fueron tratados, sino simplemente observados para entender cómo evolucionaba naturalmente la enfermedad cuando no se la trataba y si era de riesgo mortal. Cuando en 1947 se supo que la penicilina podía terminar con este mal, tampoco se utilizó y no fue hasta el año 1972, exáctamente 40 años después, cuando un periódico hizo pública la investigación, que las autoridades decidieron terminar con el experimento. Toda esta situación tuvo su lado positivo en los años posteriores a su culminación, en tanto provocó grandes cambios en la protección legal de los pacientes y en los participantes de estudios clínicos. Los pocos sobrevivientes de estos experimentos inhumanos recibieron las disculpas del ex-presidente Bill Clinton...(tu opinión en los comentarios). fuente ojocientifico.com
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